Las válvulas de retención con corte o STOP CHECK son esencialmente iguales a las válvulas tipo globo, excepto que no existe una conexión mecánica entre el vástago y el disco.
Proporcionan una combinación de válvula de corte y válvula de retención tipo pistón en un solo cuerpo.
Sin embargo, no están diseñadas para regulación (modulación).
Se utilizan en tuberías de salida de calderas de vapor cuando dos o más calderas están conectadas a un manifold común.
Estas válvulas deben instalarse con presión debajo del disco, y cuando el vástago se eleva, solo la presión de la caldera puede levantar el disco siempre que dicha presión exceda a la del manifold.
Su función es prevenir el retroceso del flujo desde el manifold hacia la caldera.

Las válvulas stop-check combinan dos funciones críticas en una sola válvula:
Función de retención automática (check):
Impide el flujo inverso del vapor desde el cabezal común hacia una caldera que esté fuera de servicio o con menor presión.
Esto evita un riesgo severo de presurización no deseada, golpes de ariete o incluso daño a la caldera.
Función de cierre manual (stop):
Permite aislar manualmente la caldera del cabezal para mantenimiento, inspección o salida de servicio, sin desmontar componentes.

¿Por qué no se recomienda usar una válvula de globo + válvula check por separado?
Aunque técnicamente es posible, esta configuración tiene desventajas prácticas y de seguridad:

¿Qué dicen las normas?
ASME Section I (para calderas de alta presión):
Recomienda o exige dispositivos que impidan retorno de flujo y permitan aislamiento individual de cada caldera conectada a un cabezal común.
NFPA 85 (Boiler and Combustion Systems Hazards Code):
Requiere que cada caldera tenga una válvula de retención automática y una válvula de cierre manual, o una válvula combinada que cumpla ambas funciones (es decir, una válvula stop-check).
Conclusión
Se puede usar una válvula de globo + una check, pero:
No es la práctica recomendada ni la más segura.
Puede no cumplir normativa en ciertos países o proyectos regulados por ASME o NFPA.
La válvula stop-check es preferida porque combina funcionalidad, seguridad, simplicidad operativa y ahorro de espacio.
